Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir

Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir

En ocasiones uno de los esposos se quiere separar pero el otro no, lo cual se puede convertir en una situación incómoda. Se puede enfocar desde el punto de vista de la mujer que quiere que su marido se vaya, o al revés, en ambos casos la situación es análoga, pero hemos optado por titularlo así, desde el punto de vista femenino de «me quiero separar pero mi marido no se quiere ir«, pues sentimos que es la situación que más se repite, pero no se puede generalizar, menos aún ahora que ya se han superado los prejuicios sentimentales y jurídicos y ya no sólo existen relaciones heterosexuales.

Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir
La casa es mía y mi pareja no quiere irse

Quiero separarme de mi marido pero no se quiere ir

Es posible que su pareja quiera divorciarse, pero usted piense que los problemas a los que se enfrenta no son tan graves. Puede que piense que para que su relación vuelva a estar bien, usted y su pareja deberían esforzarse más.
Si le resulta difícil aceptar la decisión de su cónyuge de divorciarse, no está solo. Sin embargo, la conclusión es que si tu pareja ha acordado que ciertamente quiere poner fin a la relación de pareja, tú no tienes mucho que decir al respecto, pues el matrimonio comienza por la decisión de dos pero para terminar con divorcio es suficiente con la decisión de uno.
Habla con tu pareja. Averigua qué les ha llevado a tomar la decisión que han tomado. Para mejorar las cosas, puedes intentar hacer mejoras. Es dudoso que tu pareja cambie de opinión, pero esto puede facilitar la separación. Al fin y al cabo, tendréis que seguir siendo padres juntos si tenéis hijos comunes o gestionar el patrimonio común, de existir.
Es posible que hayas reflexionado mucho sobre tu decisión de separación. Puede que le hayas dicho a tu pareja lo triste que estás varias veces. Incluso, enterarse de que has tomado la decisión de terminar tu relación podría ser una sorpresa para ella.
Dale tiempo a tu marido o mujer. Puede que no tenga tantas ganas de seguir adelante como tú. En cambio, pueden poner sus energías en tratar de arreglar las cosas. Si tratas de entender esto, te ayudará, incluso si es «demasiado poco, demasiado tarde» para ti.

Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir
Quiero separarme de mi marido

El marido no acepta la separación

A continuación relataremos un testimonio real anónimo que puede ser de utilidad de un caso en el que el marido no acepta la separación pedida por su cónyuge:

Estaba dispuesto a dar otra oportunidad a nuestra relación. Dijo que iba a romper el contacto con ella. Pasé los siguientes meses aprendiendo de sus libros, tratando de entender su punto de vista y escuchando completamente, dando el 100% de nuestra relación. También me aseguré de expresar explícitamente lo que quería, es decir, una relación total y comprometida con él y más conocimiento de mí misma y de la vida familiar (tenemos un hijo de 3 años). A finales de otoño descubrí que él y su amigo se habían ido un par de días, alegando que estaba fuera por trabajo. Me entristeció una vez más. Me dijo que debía dejarlo y yo estuve de acuerdo, aunque le pedía que se quedara, que hiciera un balance y lo tuviera en cuenta para que pudiéramos llegar a acuerdos razonables. La Navidad había llegado y yo esperaba que se fuera, pero no lo hizo. Sigue durmiendo en el sofá y desde hace 4 meses no hay más relación que la práctica en torno a la vida familiar. Como estaba introduciendo el tiempo familiar para nosotros, pensé que se lo estaba pensando. Le he dicho que si dejara todo contacto con su amigo y se dedicara por completo a volver a intentarlo, me plantearía quedarme con él. Sin embargo, desvía cualquier decisión cada vez que hablamos. Por no haber podido llegar a un entendimiento, no quedó otra opción que el divorcio más desagradable de lo que era necesario y acabo por desgracia en juicio contencioso.

Quiero una separación de mi marido, pero él no se va.

Decirle a tu pareja que quieres divorciarte es uno de los aspectos más complicados del proceso de separación y divorcio. ¿Cómo se maneja la sugerencia de su pareja para sentar las bases de lo que va a seguir: va a tener un método amistoso de separación o va a «guerrear» en los tribunales para litigar cada asunto?
Si no está de acuerdo con su decisión de dejar su matrimonio, puede que quiera contactar primero con un terapeuta matrimonial o familiar,  para que le ayude a tomar su decisión. Puede ser difícil o imposible reconciliarse si toma medidas para separarse, como decirle a su pareja que quiere una separación y/o divorcio, y querrá estar seguro de que está comprometido con su decisión de continuar con la separación antes de dar el siguiente paso.

Si esta pensando en «quiero que se vaya mi marido paro él no quiere» la base de la que tiene que partir es del estudio legal de la situación. Mantener una convivencia cordial y buscar las mejores opciones acordes a sus derechos y obligaciones, pues por más que usted quiera, si quiere que se vaya el otro cónyuge pero no tiene obligación de ello y no se puede acordar por lo amistoso, habrá que esperar resolución judicial. Por ello, mejor amistoso.

Quiero que mi marido se vaya pero no quiere

De igual modo que se ha dicho en los casos en los que una de las partes quiere que se vaya el otro cónyuge de la casa, aunque una parte pida el divorcio a la otra, esta puede oponerse y no aceptar la petición de divorcio amistosos. No existe obligación de aceptar la propuesta de divorcio del otro esposo y por tanto aunque usted pueda querer que su marido o mujer acepte el divorcio amistosamente, si él o ella no quiere, tendrá derecho a negarse y por desgracia el proceso de divorcio en su caso deberá de tramitarse por lo contencioso con mayores costes, demoras y gestiones.

Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir
Quiero divorciarme de mi marido

Me quiero separar pero mi marido no se quiere ir. ¿Qué debo hacer? Mantener la calma y el respeto más riguroso. La casa es mía y mi pareja no quiere irse. ¿Qué hago? Ser paciente y tratar de llegar a una solución amistosos directa o con ayuda de profesionales

Para muchos matrimonios la frase recurrente es quiero separarme pero no tengo dinero limita que pueda hacer efectivos sus derechos. El uso del domicilio es una cuestión a resolver muy importante, pero también el pago del proceso y que ambos cónyuges puedan iniciar proyectos de vida viables y sostenibles.

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